La reposición de conejas puede definirse como la entrada periódica de nuevas reproductoras para sustituir las bajas por enfermedad o por motivos de producción. Se trata de un manejo oneroso, pero imprescindible para mantener la calidad genética y sanitaria de nuestro ganado. El manejo adecuado de la reposición, alimentación, genética, reproducción y tamaño de la camada permite mejorar el balance energético y el estado corporal de la coneja.
Los esquemas de selección genética están concebidos para obtener el máximo número de gazapos (efecto heterosis) con un fuerte potencial de crecimiento. La hembra de auto-reposición es menos productiva y con una conformación más pesada que las hembras de selección genética. Además, se reduce considerablemente el efecto de heterosis. Como consecuencia, la auto-reposición puede llevar a la pérdida de 1,5 a 2 gazapos por camada. Desde un plano económico, supone que con un menor ingreso hay que afrontar prácticamente los mismos gastos (electricidad, mano de obra, etc.) y además aumenta el índice de conversión, el coste de inseminación, y disminuye la remuneración €/kilo al cunicultor. Las posibilidades de ser competitivo frente a otros cunicultores que sí han respetado la selección son reducidas (“las necesidades de reposición serán mayores y los kilos vendidos menor”). En resumen la auto-reposición, lejos de mejorar la situación, provocará un descenso importante de la producción que costará mucho tiempo recuperar.
Reposición con reproductores Hy-plus . Consiste en reintroducir hembras parentales en cada banda (adultas o preferentemente gazapos de un día). El número de conejas a reponer será aproximadamente de un 100 a 120% anual sobre las hembras en producción. Cuando se opta por reponer conejas adultas, suele tratarse de hembras de 8 a 10 semanas. El coste de transporte es más elevado que en los gazapos de 1 día y las condiciones del mismo más exigentes. Hay un porcentaje de hembras adultas que sufren problemas de adaptación al nuevo ambiente. Las únicas ventajas son el menor tiempo de espera y el ahorro de espacio para la reposición en la granja.
Los dos sistemas son igualmente válidos para lograr una reposición regular de individuos de alto valor genético, que mantendrán unos rendimientos óptimos y de forma estable.


